Tengo mucho dolor

Acompañame

Acompañame a vomitar
Me odio a mi mismo
Sólo un poco más de lo que tu me odias
Ten cuidado de donde salpica
Y de qué nadie te oiga

A veces nos acostumbramos al mal hedor
De nuestro propio cuerpo
Porque sólo a veces nosotros mismos
Somos quienes estamos pudriendo por dentro